La Resiliencia no se negocia

Levantarse, lavarse la cara y seguir adelante.
Una vida llena de obstáculos y barreras que no le permiten despegar hacia lo más alto. La carrera de León es, ante los ojos de cualquier futbolista, ilógica e irracional.

León Cantaluppo nació el 20 de junio de 2006 en el barrio El Dique, ubicado en la localidad de Ensenada. Desde muy chico, aproximadamente a los tres años, comenzó a soñar en grande, siempre con una pelota pegada al pie. Sus primeros pasos los dio en Crisfa, un club que compite en la Liga Amateur Platense, donde jugó hasta los 15 años. Luego de esa etapa de errores y aprendizajes, se trasladó al club de sus amores: Estudiantes de La Plata, más conocido como el Pincharrata. Con una formación más consolidada y un proyecto en marcha, llegó a jugar hasta la Novena División. Ese fue el punto de partida para dar el salto más grande.

Con apenas 19 años, León es jugador profesional de Arsenal de Sarandí. Actualmente forma parte de la Cuarta División, aunque ya ha tenido entrenamientos con la Reserva y el plantel de Primera. Se desempeña como volante ofensivo, rápido y hábil para asistir con precisión. Sin embargo, no todo ha sido color de rosa. Como surgen logros y  sueños, también se interceptan obstáculos en el camino. Desde 2023 hasta la actualidad, León ha sufrido tres lesiones graves: dos en la cadera y una rotura de ligamentos cruzados en la rodilla. Lesiones que lo alejaron de las canchas por tiempo indefinido, debido a la complejidad de la recuperación. Rodeado de médicos y kinesiólogos, se prepara día a día con entrenamientos físicos y específicos para su esperado regreso. Su objetivo: volver mejor que nunca, con trabajo duro y constancia.

La temprana carrera de León es atípica, poco común en el mundo del deporte. Tener talento y no poder alcanzar lo que uno aspira es una experiencia que no se da con frecuencia. Cada vez que intenta avanzar o hacer realidad su proyecto deportivo, surgen circunstancias que escapan a su voluntad, más allá del esfuerzo y la perseverancia.

A pesar de todo, con un corazón fuerte y una gran valentía,su historia no solo se resume en entrenamientos y canchas, sino que también en una barbería. Un lugar que lo considera un espacio de creatividad y sostén emocional. En su casa, lleva años siendo barbero de su familia y amigos, un hobby que se transformó en una segunda pasión. Estas pueden ser historias y anecdotas de toda una vida pero es aquella de muchos tantos talentos que pelean en silencio. Que no aparecen todos los días en los titulares, pero que trabajan con la misma entrega que una figura consagrada. Es la historia de alguien que, pese a las caídas, nunca deja de soñar.

Todo esto demuestra tres cosas: actitud, resiliencia y perseverancia. La vida de un jugador no es fácil, pero si hay ganas, sobran los sueños

1- ¿Cómo describirías tu experiencia como jugador profesional? ¿Qué te motiva a seguir adelante?

"Mi experiencia la consideraría muy buena, debido a que, desde que tengo uso de razón, siempre tuve una pelota en los pies. Al tenerla tan cerca, me ayudó bastante con la técnica. Todos los días estaba mucho tiempo aprendiendo solo. Mi etapa en Estudiantes de La Plata fue el avance que necesitaba para aprender y pulir mis cosas buenas, tanto para corregir como para mejorar mis cosas malas de chico. Pero, gracias a eso y a mis entrenadores que siempre tuve, mi formación fue muy provechosa. Por otro lado, mis motivaciones a seguir adelante, en simples palabras, son mi familia, amigos y gente cercana. Ellos son el sostén personal para no rendirme ni tirar la toalla, el pensar por todo lo que pasé y, sin embargo, siguen estando ahí. Al pie del cañón. Si bien, ella es la máxima motivación, también es el sueño de pisar una cancha de primera. Estas son aquellas por las cuales me levanto todos los días."

2- En menos de dos años, te has enfrentado a tres lesiones y duras operaciones, ¿qué sentimientos te han acompañado a lo largo de estos años?

"Una de las peores cosas que le puede pasar a un futbolista son las lesiones. Con apenas 19 años recién cumplidos y no menos de 2 años, sufrí tres operaciones que me impidieron la continuidad constante que venía teniendo en el club. Los sentimientos encontrados son fuertes y dolorosos pero, por suerte, siempre pensé y pienso en positivo con el objetivo de encontrar herramientas como, por ejemplo, hablar con mis amigos, familia, poder dialogar con un buen psicólogo, una carrera facultativa, entre otras cosas. Tratar de enfocarme y tener contenido diario para ocupar ese tiempo de entrenamiento que, anteriormente, no lo tenia. Tener la cabeza ocupada."

3- ¿Cómo es el apoyo de tu familia y amigos? ¿Son un sostén para no torcer el brazo?

"La verdad que sí, mis amigos y mi familia, cada día, me acompañan y cuidan siempre. Son el verdadero sostén y soga para no abandonar este maravilloso sueño."

4- En estos tres años, ¿cómo fueron tus días post cirugías y entrenamientos?

"Los primeros días post cirugías son duros y difíciles, pero una vez que pasa lo peor, se empieza con la rehabilitación y a observar mejoras en cada lesión que tuvo mi cuerpo. Lo que puedo acotar es que jamás me costó volver de mis lesiones y a los entrenamientos. Es una de las cosas positivas que conservo y administro bien dentro de mi cabeza."

5- ¿Creés que los preparadores físicos del club tengan algo que ver con tus respectivas heridas?

"Desde lo personal, no puedo saberlo sinceramente. Pero creo que en Argentina, los preparadores físicos tienen algo que ver en la mayoría del tiempo. El juego de nuestro país es mucho más físico que en otros países. Además, también cambia mucho el lugar de entrenamiento, el tipo de césped, los botines adecuados para una cancha sintética o de pasto. Todas estas entidades implican mucho en las lesiones de los jugadores, como también la mala alimentación y el mal descanso, las cuales son cosas muy importantes y fundamentales para el rendimiento del deportista."

6- ¿Has tenido en cuenta cambios o alternativas en tu preparación física para reducir todos los riesgos posibles? ¿Estás en pleno contacto con los médicos?

"Cada día, estoy en pleno contacto con los médicos y kinesiólogos, buscando juntos la mejor manera para volver a entrenar y a jugar en una cancha. Hablo mucho con ellos, ya que nuestro gran objetivo se basa en  reducir el riesgo a más lesiones, con la alternativa de trabajar mucho en los ejercicios preventivos, los cuales se basan en desarrollar y reforzar los grupos musculares."

7- A pesar del arduo trabajo físico y psicológico, ¿seguís soñando en grande? ¿Cuáles son esos sueños?

"Como siempre expreso, mi gran sueño es pisar la cancha del Pincha y poder vestir esos colores. Y pensando más en grande,llegar a tierras europeas y alcanzar a defender la camiseta de la Selección Argentina."

8- ¿Qué consejo le darías a un jugador que atraviesa tu misma situación?

"Mi consejo es enfocarse y ocupar el tiempo que usaba en los entrenamientos en otras cosas. Empezar cursos, alimentarse bien, no faltar a kinesiología por más que sea algo repetitivo, engorroso y cansador. Pero lo más trascendental es mantener la calma y estar bien psicológicamente. Siempre pensar en positivo, que todo pasa por algo."

En este deporte tan lindo y pasional, no siempre se gana en la cancha. A veces, la victoria está en aguantar el dolor, hacer terapia cuando nadie te ve y seguir creyendo cuando el cuerpo pide pausa. La constancia y la resiliencia son los goles que no se ven, pero que construyen al verdadero jugador.



Facundo Diaz

Tecnico en Periodismo Deportivo


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